Los griegos imaginaron robots antes de que existiera la robótica

Los antiguos griegos imaginaron seres artificiales capaces de moverse y cumplir tareas mucho antes de que existiera la robótica moderna. Talos, el gigante de bronce que protegía Creta; Pandora, la mujer fabricada por Hefesto; y el caballo de Troya fueron representados como creaciones de una extraordinaria habilidad técnica. La investigadora Adrienne Mayor, en un estudio publicado en la revista e-Phaïstos en 2023, examina cómo la literatura y el arte antiguos describieron estas figuras mediante procedimientos de fabricación, materiales y herramientas reconocibles para sus contemporáneos.

La investigación confronta testimonios literarios, especialmente de Homero, Hesíodo y otros autores antiguos, con pinturas sobre cerámica y representaciones artísticas. En vasos griegos del siglo V a. C., Talos aparece derrumbándose mientras se manipula el cierre de su tobillo, por donde circulaba el fluido que lo mantenía activo. Pandora es representada como una figura rígida, semejante a una estatua, mientras los dioses completan su fabricación. Otras imágenes muestran a Atenea modelando el caballo de Troya con herramientas artesanales. Estos testimonios permiten reconocer una imaginación tecnológica expresada mediante objetos y procedimientos materiales.

La aportación de Mayor consiste en interpretar conjuntamente esas representaciones como testimonios de una antigua reflexión sobre la creación artificial de vida y movimiento. Particularmente sugerente resulta su análisis de una vasija atribuida al Pintor de los Nióbidas, hacia 460 a. C. La investigadora propone que los motivos ornamentales que rodean la escena de Pandora evocan las tenazas de Hefesto y refuerzan su condición de criatura fabricada. Se trata de una hipótesis iconográfica, no de una identificación definitiva. El estudio también recupera una tradición menos conocida del caballo de Troya: su representación como estatua animada, distinta del enorme caballo hueco sobre ruedas. Estas imágenes muestran que la imaginación tecnológica precedió ampliamente a las posibilidades materiales de construir máquinas semejantes.

Los antiguos no poseían robots en el sentido contemporáneo, pero podían concebir entidades artificiales dotadas de movimiento y funciones específicas. Talos, Pandora y el caballo de Troya permiten estudiar cómo la mitología incorporó conocimientos artesanales para imaginar los límites de la creación humana y divina. La investigación amplía así nuestra comprensión de la historia cultural de la tecnología y recuerda que sus antecedentes no se encuentran únicamente en las máquinas efectivamente construidas, sino también en los objetos que las sociedades fueron capaces de imaginar.


Referencia bibliográfica: Mayor, Adrienne. (2023). «Talos, Pandora, and the Trojan Horse as Products of Technology in Ancient Literature and Art». e-Phaïstos, XI-1 (Robotique). https://doi.org/10.4000/ephaistos.10885.

Síntesis divulgativa y firma: Anabasis Project Mexico. Texto preparado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisión editorial de Aristarco Regalado Pinedo.

Imagen: muerte de Talos, crátera ática de figuras rojas atribuida al Pintor de Talos, ca. 420–400 a. C., Museo Archeologico Nazionale Jatta, Ruvo di Puglia. Fotografía: ArchaiOptix / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Imagen reencuadrada sobre fondo negro, sin recorte de la fotografía original.
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