Vino de Cocos abre en Ciudad de México un diálogo entre Filipinas y México

La presentación de la edición en inglés de la obra de Paulina Machuca reunió a diplomáticos, autoridades, académicos y miembros de la comunidad filipina en torno a los conocimientos que cruzaron el Pacífico y dejaron su huella en la historia del mezcal.

Historia, diplomacia y memoria cultural convergieron el viernes 28 de agosto de 2026 durante la presentación de Vino de Cocos, The Pilgrim Beverage: Filipino Knowledge, Colonial Encounters and the Forgotten Origins of Mezcal, de la historiadora Paulina Machuca.

El encuentro, organizado por la Embajada de Filipinas en México en coordinación con el Gobierno del Estado de Colima, se celebró en la Oficina de la Representación de Colima en Ciudad de México. Lizette Vásquez Sánchez, representante del estado en la capital del país, ofreció las palabras de bienvenida, mientras que el embajador de Filipinas, Arvin R. de Leon, encabezó junto con la autora el lanzamiento de la obra.

La presentación convocó a embajadores y representantes diplomáticos de varios países, personal consular y del área cultural de la Embajada de Filipinas, representantes de Colima, Jalisco, Tabasco y otras entidades mexicanas, actores políticos de la capital del país, integrantes de la comunidad filipina residente en México y académicos destacados como el historiador Thomas Calvo.

Vásquez Sánchez destacó la profundidad histórica de las relaciones entre México y Filipinas y resumió el sentido del encuentro con una frase: «Cada vez que hablamos de estos vínculos, no solo recordamos el pasado, lo activamos».

Por su parte, el embajador Arvin R. de Leon subrayó que los vínculos entre ambos países no pertenecen únicamente al pasado, sino que continúan transformándose y adquiriendo nuevas expresiones. También reconoció la importancia del trabajo de Machuca para recuperar la participación de hombres y mujeres que trasladaron a través del Pacífico sus conocimientos, habilidades y tradiciones.

El embajador de Filipinas en México, Arvin R. de Leon, interviene junto a Paulina Machuca.

Una investigación entre Colima y Filipinas

Paulina Machuca inició su intervención con una experiencia personal. Explicó que creció en Colima entre palmeras de coco, vendedores de tuba, cocadas y otras prácticas consideradas parte natural de la identidad regional. Su investigación comenzó cuando descubrió que ese paisaje familiar estaba relacionado con la llegada de personas, plantas y técnicas procedentes de Filipinas durante la época del Galeón de Manila.

La historiadora recordó que el trabajo no podía limitarse a los archivos. Para comprender los procesos que los documentos apenas describían, realizó diversos viajes de investigación a Filipinas y aprendió directamente de productores y recolectores de tuba. De esta experiencia surgió también el documental Hacer tuba en México y Filipinas: cuatro siglos de historia compartida, que compara las técnicas utilizadas en Colima y en la isla filipina de Bohol.

A pesar de la distancia y de los siglos transcurridos, los procedimientos de extracción de la savia de la palma conservan semejanzas notables. La comparación entre archivos, observación etnográfica y cultura material permitió a Paulina Machuca reconstruir prácticas que habrían resultado difíciles de comprender mediante documentos escritos solamente.

Las personas detrás de la primera globalización

Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la necesidad de mirar más allá de las porcelanas, sedas y mercancías de lujo asociadas tradicionalmente con el Galeón de Manila. Por esa ruta también circularon personas.

Paulina Machuca explicó que su investigación propone una «historia desde abajo», centrada en los filipinos y otros asiáticos que las fuentes novohispanas llamaron «chinos» o «indios chinos». Fueron ellos quienes introdujeron conocimientos especializados sobre el cultivo de la palma, la extracción de la tuba y su destilación. Sus experiencias fueron diversas: algunos trabajaron en condiciones de explotación extrema, mientras que otros obtuvieron licencias, administraron establecimientos productivos o llegaron a poseer haciendas de palmas.

Entre los casos recuperados por la autora se encuentra Francisca Martha, una china mestiza que se desenvolvió con autonomía dentro de un ámbito productivo predominantemente masculino. Su historia permite observar la participación de las mujeres en estos procesos y cuestionar las imágenes uniformes de la sociedad colonial.

Machuca mostró también uno de los hallazgos documentales más reveladores de su investigación: cuatro firmas de filipinos escritas en baybayin, el antiguo sistema de escritura de Filipinas, conservadas en el Archivo Histórico del Municipio de Colima. Estos documentos, fechados entre 1600 y 1604, constituyen una huella excepcional de la primera globalización y demuestran cómo una escritura asiática llegó a preservarse a más de 13 000 kilómetros de su lugar de origen. La autora ha estudiado este descubrimiento en su investigación Microhistoria global de una escritura peregrina.

Los mapas, expedientes judiciales, registros fiscales y documentos en náhuatl examinados por Machuca muestran asimismo la transformación del paisaje costero, la formación de haciendas de palmas y la amplia circulación del vino de cocos hacia las zonas mineras del centro y norte de la Nueva España.

La conferencia abordó igualmente la relación entre la tecnología filipina de destilación y la posterior elaboración del mezcal. La permanencia de alambiques de tipo filipino en lugares como Zapotitlán de Vadillo, Jalisco, permite observar cómo una técnica destinada originalmente al vino de cocos fue adaptada a otras materias primas y transformada por distintas comunidades mexicanas. Paulina Machuca insistió, sin embargo, en la necesidad de distinguir las hipótesis atractivas de aquello que puede demostrarse mediante fuentes históricas.

Del archivo al presente

La primera edición en español de la obra, publicada en 2018, se agotó con rapidez. La edición en inglés presentada en Ciudad de México incorpora nuevos capítulos, documentos y resultados de investigación, además de abrir el libro a lectores de Filipinas, Australia y otros países.

Durante su intervención, Machuca agradeció a Aristarco Regalado Pinedo, editor de la obra y director general de Anabasis Project, el diálogo editorial que hizo posible preparar una versión ampliada y darle una distribución internacional. La publicación responde así a uno de los propósitos principales de la autora: que esta historia compartida pueda ser leída también al otro lado del Pacífico.

La investigación ha producido, además, consecuencias fuera del ámbito académico. Después de conocer el libro, el productor Jorge Velasco Rocha emprendió un proceso de experimentación para recuperar el vino de cocos en Colima. Su trabajo dio origen a La China Mestiza, proyecto que muestra cómo el conocimiento histórico puede contribuir a reactivar una tradición desaparecida y transformarla en patrimonio, identidad y actividad productiva.

Las preguntas prolongaron la conversación

La participación del público convirtió la parte final del encuentro en un diálogo amplio. Las preguntas abordaron las prohibiciones coloniales, las causas de la desaparición del vino de cocos, la transmisión de los conocimientos filipinos a las comunidades locales, la historia de los alimentos y la relación administrativa entre Filipinas y la Nueva España.

Ante la idea de que una sola prohibición habría provocado el final de la bebida, Paulina Machuca ofreció una explicación más compleja. Recordó las órdenes para destruir palmeras, las posteriores licencias concedidas a los productores y la defensa que los vecinos de Colima hicieron de esta actividad. La desaparición del vino de cocos respondió finalmente a una combinación de regulaciones, costos de producción, disponibilidad limitada de la palma y competencia de otros destilados elaborados con agave o caña de azúcar.

La variedad y el número de las intervenciones confirmaron el interés despertado por el tema entre diplomáticos, historiadores, representantes institucionales y público general. El acto concluyó con una fotografía oficial y una recepción en la que continuaron las conversaciones.

Más que una presentación editorial, el encuentro mostró cómo un libro puede relacionar archivos y memoria viva, investigación histórica y recuperación cultural, pasado colonial y cooperación contemporánea. En Ciudad de México, el Pacífico apareció una vez más no como una frontera, sino como un espacio histórico de comunicación entre Filipinas y México.

Vino de Cocos, The Pilgrim Beverage está disponible en Amazon.

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